Uyuni y el salar

Introducción

El salar de Uyuni, con un área de más de un millón de hectáreas, se formó como resultado de las transformaciones que crearon los Andes y cuando se secó el lago prehistórico Michin. Es el salar más grande del mundo, un lugar plano recubierto de una capa de sal de varios metros de profundidad y que cubre un depósito de salmuera rico en litio.

 El salar está en el suroeste de Bolivia, en la región del Potosí y se ha convertido en importante lugar turístico. Desde Uyuni o Tupiza salen excursiones de uno a tres días todos los días. El turismo es la principal actividad económica de la zona seguido de exportación de carne de llama (a países tales como China, por ejemplo) y minería (estaño, plata y oro).

  • Día 1: Uyuni a Agencha

Nos reunimos a las 10:30 de la mañana en la oficina de la agencia donde Lucio, el guía, nos explicó brevemente la excursión por el salar y dirección a la frontera de Bolivia con Chile.

La primera parada la hicimos en un cementerio de trenes en las afueras de Uyuni, donde se encuentran los trenes más antiguos de Bolivia, máquinas inglesas que datan de 1895 y que estuvieron en funcionamiento hasta la década de 1950.

Cementerio de trenes

En su momento, Uyuni fue un núcleo ferrovial importante que conectaba todo el país a través de su red de trenes. Más tarde, se privatizó la compañía de trenes y hoy en día solo existe la línea que conecta el sur con el norte del país.

Del cementerio fuimos a Colchani, una pequeña población boliviana donde hay una procesadora de sal que extrae sal del salar, la seca (ya que está húmeda), le pone yodo con máquinas especiales y la vende para su consumo. Cuando terminaron la explicación nos dieron un paquete de sal como regalo (10 bolivianos la entrada por persona).

Procesadora de sal

Entramos en el salar nada más salir de Colchani. Una expansión blancuzca se extendía delante nuestra, más allá del horizonte, con sus espejismos y efectos ópticos, como comprobaríamos más adelante. De hecho, comimos cerca de un hotel construido con ladrillos de sal, cerca del monumento al Dakar.

El altiplano donde se ubica el salar se formó hace 50 000 años a la vez que se formaron los Andes. En la prehistoria hubo un gran lago salado en que crecieron corales, tal y como se puede comprobar en sus 73 islas de coral petrificado. Algunas de ellas, como la isla Incahuasi, fueron volcanes en el pasado.

Monumento del Dakar en el salar

En cuanto nos adentramos al salar, pudimos ver con claridad las formaciones hexagonales de los cristales de sal, extendiéndose allá donde abarcaba la vista. Condujimos por el salar durante una 1 hora para llegar hasta la isla Incahuasi, parando en una zona del salar que tenía agua (era la época de las lluvias) para hacernos fotos interesantes y divertidas con el reflejo del agua y la sal. Hubo un momento que parecía que flotábamos en el cielo.

Salar de Uyuni

Llegamos a Incahuasi , un antiguo volcán inactivo hecho de corales petrificados, casi al atardecer. Esta isla cuenta con unos cactos inmensos como flora nativa. Desde la parte superior de la isla podíamos ver a los todo-terrenos flotando en la lejanía. Fue muy bonito.

Los incas llegaron a Incahuasi en el auge de su poder y cruzaron el salar para llegar a San Pedro de Atacama en Chile. Incahuasi en quechua significa casa del inca.

Isla Incahuasi

Paramos una última vez en el salar para ver el atardecer y hacer un vídeo gracioso con el grupo. De ahí, condujimos directo al primer alojamiento cerca de la frontera con Chile, donde cenamos.

Atardecer en el salar
  • Día 2: Agencha a Chiguana

Salimos pronto dirección al sur por un camino que atravesaba campos de quinua y patatas hasta que llegamos a un desierto salado en el altiplano a 3900 metros de altura; un paisaje embarrado recubierto de una fina capa de sal.

Paramos en la entrada del parque nacional para disfrutar de sus fantásticas formaciones de coral y sus arbustos. En esta zona viven víboras rojas y negras, escorpiones, el zorro andino, avestruces y pumas.

Formaciones de coral

Al igual que el salar, esta zona se formó hace miles de años en los terremotos que crearon las montañas. Esto también formaba parte del gran lago salado en el que crecían corales. Cuando el lago se secó, los fuertes vientos inclinaron los corales que más adelante se petrificaron.

Subimos lentamente por las planicies áridas del parque nacional, hasta que llegamos a un punto fronterizo entre Bolivia y Chile. Este punto forma parte de la región que perdió Bolivia contra Chile a finales del siglo XIX y aún hoy en día sigue siendo un asunto espinoso ya que Bolivia perdió el acceso al mar.

Rodeamos el volcán semiactivo Ollagüe (parte en Bolivia y parte en Chile) para llegar al mirador que está en un paisaje formado por la lava. Allí vimos muña, una planta medicinal que se toma para el mal de altura, y yague, un musgo duro como la roca cuya resina es un buen anestésico que también se usa para el reumatismo.

Seguimos montaña arriba por un camino accidentado que ascendía por las colinas semi áridas de los Andes Occidentales. La cadena de los Andes se divide en dos zonas los Andes Orientales (desde Perú hasta Oruro en Bolivia, con paisajes verdes y frondosos debido a la lluvia) y los Andes Occidentales (desde Oruro hasta Chile, una zona más seca ya que los vientos se llevan a las nubes).

Seguimos por ese camino pedregoso y bacheado hasta llegar a la primera de las lagunas altiplánicas, la laguna Cañapa, una marisma poco profunda en la que vive una colonia de flamencos y caminamos 10 minutos por el lago con unas fotos estupendas de los pájaros.

Laguna Cañapa

Al igual que la Laguna Cañapa, la Laguna Hedionda es una marisma poco profunda con un fuerte olor a sulfuro, de ahí su nombre. Bajo las lagunas hay actividad geotérmica que favorece el crecimiento de los microorganismos que alimentan a los flamencos.

Hicimos una última parada en las lagunas altipĺánicas, en un mirador con vistas de la Laguna Honda. Hasta el momento habíamos atravesado una zona semi árida con hierbas y arbustos, pero cuando nos dirigimos hacia el volcán inactivo, entramos en el ventoso desierto Siloe.

Laguna Honda

El desierto de Siloe, a 4600 metros de altura, consiste en kilómetros y kilómetros de terreno árido con una tierra color marrón. La carretera atravesaba este desierto frío y ventoso hasta que vimos una formación rocosa en la que viven las viscachitas, un roedor de gran tamaño también llamado chinchilla.

Viscachita

Continuamos atravesando el desierto y paramos en unas increíbles formaciones de roca volcánica para hacernos fotos. Fue una parada corta puesto que hacía mucho viento y teníamos frío. Unos 40 minutos después, entramos en el parque nacional Eduardo Avaroa y tras pasar por el registro fuimos a la última parada del día: la Laguna Roja.

Esta laguna tiene un color normal por la mañana hasta que el sol da a los fosfitos que cambian el color de la laguna. Los fosfitos son una excelente fuente alimenticia para los microorganismos que abundan en la laguna. Antes, la laguna era más grande pero el calentamiento global la está secando.

Laguna Roja

De la Laguna Roja fuimos directamente a nuestro segundo alojamiento. Había sido un día largo pero interesante.

  • Día 3:  Chiguana a San Pedro de Atacama (Chile)

El cielo estrellado nos saludó cuando salimos del alojamiento para ver amanecer en los géiseres. El cielo empezó a clarear mientras ascendíamos por las colinas andinas del parque Eduardo Avaroa.

Las colinas áridas dieron paso a un paisaje agreste de grises, rojizos y amarillos llenos de fumarolas a 5000 metros de altura. Cráteres de todos los tamaños, grandes y pequeños llenos de barro grisáceo, así eran los géiseres, un paisaje extremo ideal para fotos. Nos quedamos haciendo fotos hasta que salió el sol.

Géiseres

Cerca de los géiseres había una fuente de aguas termales a 4900 de altura, producto de la misma actividad geotérmica que crea los géiseres. Los locales habían construido dos piscinas exteriores en la montaña, el coste es de 6 bolivianos por persona. Nosotros aún no nos habíamos recuperado del frío por la mañana, por lo que decidimos nos bañarnos. En su lugar, nos paseamos por la zona haciendo fotos.

Aguas termales

Seguimos acercándonos a otro puesto fronterizo entre Bolivia y Chile, pero antes cruzamos un desierto colorido, llamado Desierto Dalí ya que recuerda a las pinturas de este pintor español. Ahí grabamos vídeos graciosos jugando con la perspectiva.

La última parada en el parque Nacional Eduardo Avaroa fue la Laguna Verde que tiene arsénico y cobre. La laguna solo se ve de color verde cuando hace viento y ese día no hacía viento, sin embargo era una laguna bonita.

Laguna Verde

Este fue el último día de la excursión y nuestro último día en Bolivia. El conductor nos llevó a la frontera entre Bolivia y Chile donde el guía nos ayudó con los trámites bolivianos. Excepto cuatro personas, todo el grupo cogió el autobús que iba dirección a San Pedro de Atacama en Chile.

Salir de Bolivia nos costó 15 bolivianos por persona y fue un trámite sencillo. Entrar en Chile fue un poco más engorroso ya que es un país más estricto sobre lo que se puede y no se puede entrar en su país. Llevó un rato cruzar la frontera chilena ya que miraron todas las maletas, pero al final retomamos el viaje hacia San Pedro.

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