La capital de Argentina Buenos Aires está en la orilla occidental del estuario del río de la Plata y su zona metropolitana cuenta con 15,6 millones de habitantes. Esta ciudad multicultural ha sido el destino de inmigrantes españoles, italianos, franceses o alemanes, entre otros, que han dejado a su paso una arquitectura ecléctica en sus famosos barrios.
Según Wikipedia, Buenos Aires es el principal destino turístico de Suramérica y la segunda ciudad más visitada de América Latina, solo por detrás de México. En esta ciudad los turistas se encuentran con un sinfín de elecciones: los magníficos parques de Palermo para los amantes de la naturaleza, sus monumentos y edificios llenos de historia, el estadio de Boca Junior para los amantes del fútbol, espectáculos y lecciones de tango o la vida nocturna de Palermo para los amantes de la fiesta.
Tiene una red de transporte público exhaustiva que consta de autobuses y varias líneas de metro que se pueden usar con la tarjeta Sube (se puede comprar en cualquier droguería o tienda pequeña por 125 pesos argentinos, los viajes cuestan 20 pesos cada uno). Otras opciones incluyen radio taxi y Uber. En Buenos Aires hay dos aeropuertos: el aeropuerto internacional Ezeiza (el mayor de ambos) con vuelos a varios países y el aeropuerto Jorge Newbery (más cerca de la ciudad) que se usa más que nada para vuelos nacionales o vuelos internacionales cortos. El taxi es la mejor manera para ir o volver del aeropuerto, el coste es de 200 a 300 pesos argentinos desde Palermo a Jorge Newbery y entre 1400 a 1600 pesos argentinos desde Palermo a Ezeiza.
Barrios como Palermo, donde nos alojamos, cuentan con muchos pequeños comercios que venden fruta, verdura, carne, pasta, panaderías, farmacias y supermercados pequeños con una variedad de productos limitada. También cuentan con cafeterías pequeñas, restaurantes de muchos tipos y pubs. La carne es la reina de los menús, pero también hay opciones vegetarianas.
Empezamos el día pronto siguiendo la ruta que sugería el sitio web oficina de turismo de Buenos Aires para una visita de un día y fuimos a la Plaza de Italia, cerca al Airbnb de Palermo. Cuando encontramos la Plaza de Italia, fue fácil encontrar la calle que nos llevaría hasta el conocido cementerio de Recoleta.

Este cementerio, construido en 1822, es testigo de la riqueza que disfrutó Buenos Aires en siglo XIX, cuando las familias ricas se mudaron al barrio de Recoleta. En el cementerio se encuentran conocidas figuras históricas del pasado argentino, cementerio que se considera un cementerio histórico desde 1946 debido a sus magníficos mausoleos y panteones. Estas tumbas familiares suelen estar decoradas con estatuas de cobre o mármol, ramos de flores artificiales, placas con los nombres de las personas enterradas en el mausoleo.
Muchas agencias ofrecen excursiones guiadas en varios idiomas. Hasta el propio cementerio ofrece excursiones gratuitas guiadas en español. La entrada al cementerio es gratis y se puede visitar por cuenta propia.

Paseamos por la calle principal de Recoleta y disfrutamos de los edificios señoriales estilo europeo de los ricos hasta llegar a la Avenida 9 de julio, la avenida más grande de Suramérica; una inmensa carretera con 24 carriles y varios bulevares, llena de coches, autobuses y camiones. En medio de esta bulliciosa avenida se encentra el Obelisco, un icono reconocible de la ciudad que se erigió en 1936 para conmemorar el 400 aniversario de la misma.

Salimos de esta inmensa avenida en busca de calles más estrechas y de la sombra de los edificios ya que hacía mucho calor en Buenos Aires, nuestro destino la Plaza de Mayo, donde se reúnen las Madres de mayo para protestar contra los asesinatos en masa de la dictadura argentina. El cabildo antiguo, la catedral y la Casa Rosada (palacio gubernamental) rodean la Plaza de mayo. La Casa Rosada en un edificio color salmón, estilo neoclásico italiano donde vive el presidente de la nación, además alberga un museo con objetos de antiguos presidentes. Es uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires.

Puerto Maduro, un moderno barrio recomendado por la oficina de turismo de Buenos Aires como lugar ideal para comer, está justo detrás de la Casa Rosada, cruzando otra gran avenida. Como ya habíamos comido en la Avenida 9 de julio, nos tomamos un refresco en una de sus numerosas terrazas con vistas al río y el puente de las Mujeres construido por Calatrava.

Seguimos andado por el bulevar al lado del río hasta que llegamos a San Telmo, un barrio bohemio con galerías arte moderno, anticuarios y bares abiertos por la noche. Algunas de sus calles conmemoran a creadores de cómics argentinos conocidos con estatuas de sus personajes más famosos. Uno de ellos es el famoso creador Quino, cuyo personaje Mafalda se hizo famoso por sus viñetas políticas y satíricas.

Luego cruzamos la plaza Lezama, conocida por sus jacarandas y su mercado del domingo para ir al barrio La Boca, una zona pobre en la que los amantes del fútbol pueden disfrutar del estado del Boca Junior, también conocido como la Bombonera. En La Boca hay una calle colorida, El Caminito, también recomendada por sus restaurantes y cafeterías, pero estábamos cansados y no fuimos hasta allí. En su lugar cogimos el primer autobús dirección a la Plaza de mayo y luego la línea D del metro para volver a Palermo. Llegamos a Buenos Aires por el aeropuerto de Ezeiza y cogíamos el avión hacia Puerto Iguazú, en el norte, en el aeropuerto Jorge Newbery.
*Información obtenida de la oficina de turismo de Buenos Aires y Wikipedia. Para más información se pueden visitar las páginas web de Wikipedia sobre Buenos Aires, el cementerio de Recoleta, San Telmo, la Casa Rosada y el Obelisco.