Torres del Paine: circuito W

El parque nacional Torres del Paine, que se fundó en 1959, forma parte del Campo de hielo patagónico sur al igual que el parque argentino Los Glaciares. Este parque nacional cuenta con 181 414 hectáreas de paisajes en transición entre la estepa patagónica y los bosques subpolares magallánico. Lo que más destaca del parque son los tres cerros de granito llamados Torres del Paine que nacen en frente del lago Paine y dan su nombre al parque. Cuernos del Paine, otros macizos de granito, junto con las Torres del Paine dan a este parque un perfil impresionante. El parque también se enorgullece de contar con varios lagos conocidos como por ejemplo Grey, Pehoé, Nordernsjöld y Sarmiento, glaciares: Grey, Pingo y Tyndall, y muchos valles y ríos.

Este parque parte de la ruta del Fin del Mundo es el parque más visitado de Chile con una media de 250 000 visitantes al año, la mayoría extranjeros. El parque es conocido en la zona por sus caminatas, con caminatas de un día al mirador de las Torres o el mirador del glaciar Grey, el circuito W de cuatro días o el circuito O que rodea el macizo Paine. En el parque hay otras actividades como cabalgatas, navegación o kayak por los lagos.

Como ya se ha comentado anteriormente, el circuito W es una caminata de 4 días y 75 kilómetros que se acerca y atraviesa algunos de los puntos más icónicos del parque. El camino lleva hasta las famosas Torres del Paine y el lago Paine, se ven también los Cuernos del Paine, el lago Nordrenskjöld, el lago Pehoé, el lago y el glaciar Grey, varios glaciares menores, etc. El circuito se puede recorrer por cuenta propia si se reserva los campings y se organiza para llevar todo lo necesario para realizar el circuito: comida, ropa, saco de dormir, utensilios de cocina y limpieza, y otras cosas. También se puede organizar con una excursión programada y el nivel de comodidad depende de la cantidad de dinero que cada uno esté dispuesto a pagar, hay excursiones básicas que incluyen los campings y la comida, y excursiones glamurosas con estancias en los domos y porteadores.

  • Día 1: sesión informativa en Garden Domes, Puerto Natales

Habíamos llegado a Puerto Natales el día anterior y habíamos aprovechado para visitar esta pequeña ciudad ventosa cerca del Océano Pacífico, en el canal Señoret. El centro de Puerto Natales, una ciudad de casas de un piso, tiene de todo: supermercados, farmacias, pequeño comercio y varios restaurantes. Es el punto de acceso al parque nacional Torres del Paine y el puerto en el que paran los barcos que van a los fiordos patagónicos.

Plaza principal de Puerto Natales

La sesión con el operador empezaba a las seis de la tarde con lo que teníamos tiempo de sobra para visitar la ciudad antes de la reunión. Pero primero, cogimos las mochilas y las llevamos hasta Garden Domes, un hotel bonito a las afueras de Puerto Natales que consiste en casetas de madera y domos compartidos. En la sesión introductoria de las seis vimos un video donde se nos explicó el circuito, las distancias, qué esperar de la caminata y qué necesitábamos. El guía nos acompañaría el primer día y luego caminaríamos por cuenta propia a nuestro ritmo. Este guía respondió a cualquier duda que tuvimos acerca del circuito y el parque, también nos dio una carpeta transparente con información detallada del circuito, los cupones para los camping, el horario del catamarán y el billete para el mismo. Después, cenamos todos juntos en el domo principal.

Garden Domes
  • Día 2: desde el Centro de visitantes hasta el mirador Torres del Paine (18 km)

La furgoneta nos recogió a las siete de la mañana en Garden Domes y condujo dos horas hacia el norte de Puerto Natales para llegar a la entrada del parque. Pagamos 35 000 pesos chilenos, o 50 dólares estadounidenses, de entrada al parque puesto que no estaba incluida en la excursión.

El operador nos prestó mochilas pequeñas, bastones de caminata y bolsas de plástico para guardar la cosas por si llovía. También nos dieron una bolsa con comida que incluía un sándwich y tentempiés. La mochila grande la recogeríamos en el alojamiento cuando terminase el día.

La caminata consistía en una ascensión de nueve kilómetros hasta el mirador de Torres del Paine en el lago Paine y una vuelta de nueve kilómetros por el mismo camino hasta el Centro de visitantes donde la furgoneta nos recogería hasta el alojamiento de ese día cerca del parque, pero fuera del mismo. Puesto que se considera este el día más arduo del circuito, en especial el último kilómetro de ascenso, un guía nos acompañó todo el día.

Empezamos a caminar a las diez de la mañana siguiendo el camino llano dirección a un cruce después del puente. El camino de la derecha iba hacia Torres del Paine mientras que el camino de la izquierda iba hacia los refugios Cuerno y Francés, dirección hacia la que iríamos al día siguiente. Paramos en el refugio Chileno para almorzar antes de cruzar el Paso de los vientos, una zona con vientos fuertes y constantes, tal y como indica su nombre.

Paso de los vientos

Desde el refugio Chileno, caminamos durante una hora por el bosque y paramos a comer antes de ascender el último kilómetro por la morrena hasta el mirador. El guía quería comer en el mirador pero estuvo lloviendo toda la mañana y decidió parar en el bosque ya que ahí estábamos más protegidos. Subir el último kilómetro nos llevó una hora. A pesar de la lluvia, el cielo se había aclarado cuando llegamos al lago y pudimos disfrutar de las Torres del Paine de granito.

Torres del Paine

Nos quedamos en el mirador veinte minutos o algo más antes de empezar a bajar hacia el refugio Chileno, donde habíamos quedado con el resto del grupo. En el refugio Chileno descansamos otros veinte minutos antes de volver al Centro de Visitantes. Desafortunadamente uno de nuestros compañeros tuvo problemas estomacales en la vuelta y le costó mucho esfuerzo recorrer los últimos kilómetros. En la furgoneta, decidió volver a Puerto Natales junto con su familia mientras que los demás nos quedamos en el alojamiento de esa noche, Tiny House. Este alojamiento está justo fuera del parque y ofrece una vista inigualable de Torres del Paine y Cuerno del Paine.

Tiny House
  • Día 3: Centro de bienvenida hasta el Refugio Francés (14 km)

Desde la habitación del alojamiento teníamos unas vistas excelentes de las cumbres de granito de Torres del Paine por lo que madrugamos para ver las montañas al amanecer y luego nos dimos media vuelta para seguir durmiendo hasta la hora del desayuno. Al igual que la noche anterior, el servicio del personal de Tiny House fue excelente y muy profesional. Se esforzaron para asegurar que disfrutásemos de la estancia antes de empezar con la parte más ardua de la caminata.

La furgoneta llego a Tiny House a las nueve de la mañana, traía a una pareja que venía para una caminata de un día y dos de nuestros compañeros de viaje. Cuando llegamos al parque, fuimos juntos hasta el cruce y esta vez cogimos el camino de la izquierda para ir a Refugio Francés, un recorrido de 14 kilómetros hasta llegar al camping. Al contrario que el día anterior, hizo un día muy agradable, soleado y caluroso, ideal para caminar.

El camino dirección a los refugios Cuerno y Francés está bien marcado, además la senda rodea las montañas dejando el Lago Nordenskjöld a un lado. Caminamos tranquilos hasta llegar a los Cuernos, parando de camino para comer un tentempié, hacer fotos o simplemente disfrutar del paisaje que nos rodeaba. El camino para llegar al primer camping era largo, pero no muy complicado.

Camino al Refugio Cuerno

Desde Cuernos, el alojamiento en refugio Francés estaba solo a dos o tres kilómetros de distancia, pero esta era la parte más ardua de la caminata, por colinas rocosas que nos ralentizaron. Cuando por fin llegamos al camping, ambos estábamos cansados, yo en especial.

Camino al Refugio Francés

El camping consiste en pequeñas tiendas de campaña montadas encima de plataformas de madera y unos pocos domos cerca del restaurante en medio de una zona boscosa. Cuenta con cuartos de baños para hombres y para mujeres compartidos, una zona para cocinar, restaurante y una zona para limpiar platos y ropa. Antes de empezar el circuito, el operador nos había comentado que el camping era un sitio pequeño y algo desorganizado con las comidas, con lo que nos aseguramos de recordarles hacernos la comida para el día siguiente cuando bajamos al restaurante a cenar.

  • Day 4: Refugio Francés – valle y glaciar Francés – Refugio Paine Grande (18 km)

La parada final del día era Refugio Paine Grande, a unos 8 kilómetros de distancia de Refugio Francés, a las orillas del lago Pehoé. Sin embargo, para hacer el circuito, la caminata se adentra en el valle francés, desde Refugio Italiano, para llegar hasta el mirador Británico (el más lejano) o el mirador Francés y ver de cerca un glaciar.

Habíamos planeado salir pronto del camping, pero al final salimos a las ocho de la mañana porque la comida no estaba preparada cuando fuimos a recogerla. Desde el Refugio Francés al Refugio Italiano solo hay un par de kilómetros que recorrimos con las mochilas grandes. En Italiano, dejamos las mochilas grandes y nos adentramos hacia el valle Francés con las comida y agua para la caminata. El recorrido por el valle francés termina en el camping Británigo y atraviesa la montaña por la morrena para acercase a los glaciares de la zona. Empezó a llover y hacer viento frío mientras ascendíamos al primer mirador. A medida que avanzaba la mañana, el viento y la lluvia fueron nuestros compañeros constantes, y al llegar al mirador, el camino hacia Británico tenía mucha neblina.

Mirador Francés

No estábamos seguros de poder ver nada desde el mirador Británico, así que volvimos poco a poco por la morrena camino al Refugio Italiano donde comimos y descansamos. Cuando llegamos al refugio, el tiempo había aclarado otra vez y al menos ya no llovía. Después de comer tranquilos, recogimos las mochilas grandes, que nos tocó buscar entre el gran montón de mochilas de todos los colores que se había acumulado a esa hora, y retomamos el camino hacia Paine Grande cruzando un puente colgante de una sola persona. El camino para ir hasta el siguiente camping bordeaba el lago Pehoé.

Puente colgante dirección a Paine Grande

No dejó de llover del todo camino al Refugio Paine Grande, y en algunos lugares tuvimos que lidiar con fuertes ventoladas que nos desestabilizaban. A ratos, salía el sol y podíamos disfrutar del bonito azul del lago o de unas vistas impresionantes de las montañas de alrededor. Tuvimos la suerte de ver de cerca un aguilucho camino al camping.

Aguilucho

Las fuertes ventoladas del último ascenso nos dejaron derrotados, pero una vez pasamos la cima era un descenso gradual para llegar a las tiendas color naranja del Refugio Paine Grande que se distinguían a la lejanía. Llegué al camping a duras penas, agotada y algo pasmada por el frío, pero feliz de haber alcanzado el final del camino.

Camping Paine Grande
  • Day 5: Refugio Paine Grande hasta el mirador glaciar Grey en Refugio Grey y vuelta a Refugio Paine Grande (23 km)

Era el último día del circuito en el parque Torres del Paine, para volver a Puerto Natales el operador nos había dado un billete para coger el catamarán de las 18:30 y cruzar el lago Pehoé. La caminata programada para ese día nos llevaba al mirador Grey, cerca del glaciar y de vuelta al refugio con tiempo para coger el catamarán. Madrugando, se podía ir hasta el segundo puente colgante, aún más cerca del glaciar, cosa que algunos de nuestros compañeros decidieron hacer.

Dejamos las mochilas grandes en los casilleros de Refugio Paine Grande y comenzamos a ascender por el valle de Paine Grande, dirección a la laguna Los Patos, una bonita laguna color negruzco que centelleaba a pesar del cielo nublado que nos acompañaba.

Laguna Los Patos

Desde la laguna, seguimos la cresta de la montaña hasta un bosque denso y subimos una colina antes de ver el lago Grey y su glaciar al fondo. Llevar solo una mochila ligera fue genial ya que parte del recorrido tenía ascensos arduos. Mientras andábamos vimos a gente esforzándose para atravesar los puntos más difíciles con mochilas grandes y pesadas. El ascenso con más pendiente, una escalada rocosa por medio de un riachuelo, estaba a dos kilómetros de Refugio Grey. Una vez que dejamos el río atrás, el resto del camino fue más fácil de seguir.

En Refugio Grey hay dos caminos principales, el camino que lleva al mirador y el camino del circuito O que da la vuelta al parque. Ambos caminos están bien marcados en el cruce y los caminantes pueden elegir entre seguir medio kilómetro hasta el mirador o seguir hasta los puentes colgantes. Después de descansar unos minutos, cogimos el camino al mirador para hacer fotos del glaciar de cerca. Queríamos comer con vistas al glaciar, pero se puso a llover y tuvimos que volver al Refugio Grey.

Glaciar Grey desde el mirador

Volvimos desde el Refugio Grey por el camino que habíamos hecho por la mañana, disfrutando del sol y parando numerosas veces para descansar y disfrutar del paisaje patagónico que nos rodeaba. En el camino, nos cruzamos con mucha gente yendo hacia Refugio Grey o hacia Refugio Paine Grande, incluidos algunos compañeros de la excursión. Cuando llegamos a Paine Grande aún nos quedaban dos horas para coger el catamarán, así que aprovechamos para hacernos un café caliente. Cuando por fin llegó el catamarán, después de esperar media hora en la cola, nos adentramos en el barco y nos despedimos del parque nacional con varias fotos desde la cubierta. Esa noche nos esperaban pizzas para cenar en Puerto Natales.

Puerto Natales desde el barco

Ya había anochecido cuando llegamos a Garden Domes en Puerto Natales y la cena aún no estaba hecha. Al menos las pizzas merecieron la pena la espera. A pesar que el tiempo no nos acompañó, disfrutamos mucho del circuito W y la Patagonia chilena. La siguiente parada era volver al Calafate un día antes de ir al sur, a Ushuaia.

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