Ushuaia

Ushuaia, al sur de la Isla Grande de Tierra de Fuego y considerada la ciudad más meridional del mundo, es una ciudad portuaria pequeña de Argentina cuya principal actividad económica es la pesca, gas natural y extracción petrolera. El ecoturismo es un sector en crecimiento ya que esta ciudad se enorgullece de contar con varias atracciones turísticas tales como el Parque Nacional Tierra del Fuego, el tren Fin del mundo, viajes al canal Beagle o la cordillera marcial para caminatas y escalada. Ushuaia tenía una población de casi 57000 habitantes en 2010 (según Wikipedia), lo que implica que es una ciudad lo bastante grande como para contar con servicios como supermercados, tiendas, un hospital y varios restaurantes en la calle principal cerca del puerto. Los cruceros que viajan a la Antártida usan este puerto moderno como escala.

Llegamos a Ushuaia a medio día y reservamos la navegación por el canal Beagle para el día siguiente, ya que esta era una de las actividades que más nos habían recomendado compañeros de viaje. Aprovechamos el resto del día para comprar algo de comida y averiguar el horario de los autobuses para ir resto de atracciones que queríamos visitar en los últimos cinco días en Suramérica.

  • Día 1: navegación por el canal Beagle

El canal Beagle es un estrecho de 240 kilómetros en el archipiélago Tierra del Fuego, uno de los tres canales que conecta el océano Atlántico con el Pacífico, además del canal de Panamá y el estrecho de Magallanes (existe un cuarto canal cerca del océano Ártico que es navegable en verano). El canal tiene una anchura de 10 kilómetros en el punto más ancho y 5 kilómetros en el más estrecho. Además, es una frontera natural entre Argentina y Chile.

La navegación empezó a las nueve de la mañana en un catamarán nuevo de dos pisos con cubiertas a ambos lados del barco. El día empezó nublado, pero luego salió el sol en cuanto se levantó el día. La primera parada fue en el archipiélago Eclaireurs, llamado así por el explorador francés Louis Martial. El archipiélago está compuesto de tres islas pequeñas: la isla de los leones marinos, la isla de los cormoranes y la isla del faro.

Leones marinos

El catamarán se acercó a cada una de las islas y se quedó cerca de las mismas durante 10 minutos por isla, de modo que todos tuvimos amplia oportunidad de hacer muchas fotos. Puesto que el día mejoró, fue agradable estar en la cubierta exterior disfrutando de la fauna de las islas hasta que el catamarán dejó el archipiélago para ir hacia la pingüinera en la isla Martillo.

Cormoranes y faro

De camino a la isla Martillo tuvimos la suerte de avistar una ballena jorobada en el canal. Las ballenas jorobadas miden entre 15 y 18 metros y el patrón único de manchas blancas de las colas permite identificarlas. Este mamífero cría en Costa Rica (Océano Pacífico) y Brasil (Océano Atlántico), vienen al canal de camino a la Antártida donde se alimenta. Hasta el momento, solo se han avistado ballenas procedentes del Océano Pacífico en el canal.

Ballena

Cerca de la isla Martillo está la isla Gable, la mayor del canal Beagle, cuyo nombre se debe a los acantilados que recuerdan a los techos dobles de las casas inglesas. En frente de la isla, está Puerto Williams en la costa chilena, una ciudad pequeña con una población de 4000 personas. En la isla Martillo hay una colonia de dos especies de pingüinos. Los pingüinos magallánicos de 50 cm de altura que anidan en la isla. Estos pingüinos pasan seis meses en el océano comiendo y pescando. Y los pingüinos Juanito, de 70 cm de altura, cuyos picos y patas son de color naranja. Estos últimos viven en la isla todo el año, y hoy en día hay 80.

Pingüinos

Desde la isla Martillo, volvimos directamente a Ushuaia. Llegamos al puerto dos horas después de salir de la isla Martillo. Para entretenernos, el personal del barco nos propuso un juego de preguntas.

Cuando llegamos a Ushuaia, fuimos al museo del Fin del Mundo que se alberga en el edificio del antiguo banco nacional y el edificio del antiguo cabildo. Este museo, que se creó en 1979, ofrece una exhibición acerca de la historia del canal, información sobre la fauna y flora de la zona e información acerca de algunos de los naufragios más famosos del canal.

  • Día 2: Parque Nacional Tierra del Fuego

El Parque Nacional Tierra del Fuego se creó en 1960 y está tan solo a 12 kilómetros de Ushuaia. Hay varias opciones para acceder al mismo, ya sea con un taxi, autobús regular o coche alquilado. Este parque, que cuenta con más de 68000 hectáreas, se ubica en la ladera de la cordillera Martial, en la bahía Lapataia. Además, está cerca de la frontera con Chile. Por lo que se enorgullece de paisajes marinos, bosques (lengas, guindos o ñires) y montañas. En el parque hay varias caminatas, desde los recorridos cortos y fáciles de la bahía Lapataia hasta el recorrido difícil que sube al cerro Guanaco, cerca del centro de visitantes. Una de las caminatas más populares es el recorrido hasta el Hito XXIV que llega a la frontera con Chile.

Puesto que era más barato, cogimos el autobús regular, que nos costó 900 pesos argentinos a cada uno. La furgoneta nos recogió en la terminal de autobuses, cerca del puerto, y teníamos la opción de bajar en una de las tres paradas dentro del parque: el muelle, el centro de visitantes o la bahía Lapataia. Nosotros elegimos la bahía ya que había varias caminatas fáciles en la zona y es una de las partes más recomendadas para visitar en el parque. Tras para en el punto de control para comprar la entrada (560 pesos argentinos cada uno), el conductor nos llevó a la bahía y nos comentó que nos recogería en el centro de visitantes a las 15:10 p.m., las 17:10 p.m. o las 19:45 p.m.

Señal Fin del Mundo en Ushuaia

En la bahía hay varias caminatas 100% accesibles, además de la carretera que lleva de vuelta al centro de visitantes, incluida un paseo por una plataforma con vistas de la bahía y la caminata para acceder a la Laguna Negra, que es en realidad una turbera. El resto de caminatas tiene escaleras o ascensos con mucha pendiente. Primero fuimos hacia la playa de la bahía y luego fuimos volviendo al centro de visitantes, recorriendo algunas de las caminatas, como el recorrido escénico que tiene vistas de la bahía desde la península. Una vez se llega a la bahía, la única manera de volver al centro de visitantes es ir andando, a no ser que se alquile un coche o un taxi.

Bahía Lapataia

Llegamos al centro de visitantes justo cuando empezó a llover más y pudimos esperar dentro a que parase la lluvia mientras comíamos. Dentro del edificio del centro de visitantes hay un restaurante con un menú variado, una exhibición gratuita y algunas sillas esparcidas por el espacio. Fuera hay mesas de pícnic que ese día no se podían usar ya que llovía mucho.

Cuando por fin paró la lluvia, nos paseamos por el lago Acigami, en frente del centro de visitantes, hasta que se hizo la hora de coger la furgoneta de vuelta a Ushuaia. Ese día muchos de nosotros volvimos con la furgoneta de las 15:10.

Lago Acigami

Cuando llegamos de vuelta a Ushuaia, fuimos al Museo Prisión de Ushuaia para disfrutar de la visita guiada gratuita de una hora. La prisión de Ushuaia, que se estableció en 1902, albergó a algunos de los peores criminales del país hasta 1947 cuando se cerró definitivamente. El guía de la visita nos dio información básica sobre el edificio en sí, nos contó historias de algunos de los prisioneros que pasaron por sus celdas y nos contó la historia de la reproducción del faro, que está fuera del edificio central. La visita era en español y a esa hora había un grupo grande de gente siguiendo al guía, por lo que fue difícil conseguir buenas fotos.

  • Día 3: Prisión Fin del Mundo y glaciar Martial

En 1884 se construyó una prisión militar con edificios de madera en la Isla de los Estados, dicha prisión se reubicó a Cook Harbor en 1900. La prisión militar se convirtió en una colonia penal y se reubicó a Ushuaia en 1902. Esta fue una prisión ideal para encarcelar a algunos de los peores criminales del país debido a las condiciones climáticas de la zona y el hecho de estar tan alejado de cualquier otro lugar. También se usó para encarcelar a prisioneros políticos en diferentes momentos de la historia argentina.

En principio, la prisión iba a tener ocho vestíbulos conectados a un vestíbulo central donde se servía la comida y se reunían los prisioneros. Pero la falta de tiempo y dinero redujo el plan a cinco vestíbulos. La prisión se construyó con ayuda de los prisioneros que pusieron su mano de obra. De hecho, muchos de los proyectos de infraestructura de Ushuaia se hicieron con la mano de obra forzada de los prisioneros, que también realizaron otras labores como panadero o ebanista, entre otras. Las condiciones de la prisión eran tales que participar en uno de los proyectos mal pagados se consideraba una recompensa por buen comportamiento. Las críticas sobre esta prisión y cambios en la sociedad llevaron al cierre definitivo de la prisión en 1947.

El ejército naval de argentina compró el edificio y lo usó con varios fines durante casi 50 hasta que la Asociación Civil de Ushuaia les convención para reconvertir el edificio en dos museos: la prisión (1994) y el museo marino (1996). Hoy en día, también alberga una galería de arte en el vestíbulo 2 y una tienda de recuerdos en el vestíbulo 3, además de la prisión y el museo marino.

Vestíbulo 5

Pasamos la mañana recorriendo el complejo de la prisión que consiste en, el vestíbulo 1, que conserva el aspecto original de la prisión; el vestíbulo 5 renovado con figuras de cera y carteles en el primer piso y exhibiciones varias en el segundo; el vestíbulo 2, con la galería de arte donde exponen y venden obras artistas locales y el vestíbulo 3 en cuyo segundo piso está el museo marino (cerrado ese día).

Vestíbulo

Fuera del edificio se encuentra la reproducción del Faro del Fin del Mundo que describió Julio Verne en su novela homónima. Solo se puede entrar al faro durante la visita guiada de una hora. Y hay otro edificio más fuera que hoy en día se usa como sala de eventos.

Faro Fin del Mundo

Después de comer cogimos una furgoneta para acercarnos al glaciar Martial en la cordillera Martial, al norte de Ushuaia. El camino para llegar cerca del glaciar empieza en una estación de esquí, ascendiendo lo que parece una pista verde hasta llegar al final del telesilla. La caminata hasta la señal que marca el final del camino lleva una hora y media de subida y unos cincuenta minutos de bajada. Cuando llegamos de vuelta al aparcamiento donde nos había dejado la furgoneta teníamos un poco de frío por lo que decidimos tomar una infusión caliente y comernos tarta de chocolate hasta que el conductor llegase.

Glaciar Martial
  • Día 4: Laguna Esmeralda

Había llegado el último día en Suramérica. Tras dos meses de recorrer este inmenso continente de norte a sur, pasando por cuatro países distintos (Perú, Bolivia, Chile y Argentina) había llegado la hora de despedirnos del viaje. Era hora de coger el vuelo de 30 horas vuelta a Melbourne y volver a la rutina. En este último día, decidimos coger una furgoneta para ir a una caminata pintoresca hasta una bonita laguna a nueve kilómetros de la ciudad.

Esta era una caminata fácil comparada con otras caminatas del viaje hasta que llegamos a una turbera. Nos demoramos en el bosque que lindaba con la turbera hasta que llegó un grupo de gente que nos mostró el camino para atravesar la turbera. Llegar al río fue lo que más nos costó ya que queríamos evitar llenarnos las botas de barro. El camino seguía el río corriente arriba hasta llegar a una laguna de color esmeralda, de ahí su nombre.

Laguna Esmeralda

No logramos atravesar la turbera sin llenarnos las botas de barro, pero afortunadamente había varios arroyos en el camino de vuelta para limpiárnoslas. A pesar que fuimos despacio en la vuelta, tuvimos que espera a la furgoneta media hora antes que nos recogiese.

Tubera

Cuando llegamos a Ushuaia aún era pronto por la tarde, de modo que volvimos al Airbnb para ducharnos y limpiar a fondo las botas. Después, nos paseamos por el centro de la ciudad hasta que se hizo la hora de cenar. Aprovechamos para probar algunas delicias locales y despedirnos del viaje antes de volver a Melbourne al día siguiente.

Cena en Ushuaia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *